"Sacrificio, muerte, 666": las cartas detrás del pacto satánico para descuartizar a un niño de once años
Mario Agustín Salto, “Marito”, de apenas once años de edad, desapareció en el pueblo de Quimilí, Santiago del Estero el 31 de mayo de 2016. Había sido visto por última vez en un punto local conocido como “La Represa”, una suerte de laguna, mientras pescaba con su caña. Dos días después, su cadáver era encontrado en un pastizal justo al otro lado del pueblo por un baqueano local que luego alertó a una línea telefónica policial. El baqueano había visto a su perro llevar algo entre los dientes: era una pierna humana. El resto del cuerpo de “Marito” estaba a unos doscientos metros de su casa, su cabeza en una bolsa blanca, su torso y miembros en una bolsa negra. La autopsia practicada diez días después en la Morgue Judicial determino que fue vejado por el recto y luego estrangulado hasta morir antes de ser degollado. Muestras tomadas en las…