
Ya lo dijo Xavi hace exactamente un año cuando Barcelona y Real Madrid se enfrentaron también durante la pretemporada en Estados Unidos: el clásico no entiende de amistosos. Los primeros diez minutos del duelo que afrenta a ambos en Dallas fueron suficientes para entender que este no iba a ser menos. Ni Ancelotti ni Xavi se guardaron nada, con dos onces que bien podrían jugarse LaLiga en unos meses. O la Champions, quién sabe. Los blancos iban con Vinicius, Rodrygo y su –por ahora– gran fichaje, Jude Bellingham; en el Barça, Lewandowski, Pedri, Dembélé –relacionado en las últimas horas con el Paris Saint-Germain– y dos caras nuevas, Gundogan y Oriol Romeu.
El inicio fue de alto voltaje, con el Madrid presionando al límite y el Barcelona guardando la pelota. No regaló ni una bola el equipo de Xavi, más cómodo en el arranque, dejando atrás las dudas que plasmó en la derrota frente al Arsenal. El partido era trepidante, con espacios y ocasiones para uno y otro. Pero fueron los azulgrana los que asestaron el primer golpe al cuarto de hora de encuentro. Lo hicieron con una jugada de laboratorio de Xavi Hernández en una falta lateral. La acción invitaba al centro, pero el Barça quiso sorprender desde la pizarra. Y le funcionó. Sirvió Gundogan desde el costado derecho hacia frontal del área, la pelota llegó a Pedri y el canario sorprendió a la defensa madridista con un pase filtrado para Dembélé, que irrumpió en el área desde la segunda línea. El francés, prácticamente sin oposición, fusiló a Courtois.
Vinicius perdona de penalti
La alegría pudo durarle poco al equipo de Xavi, exactamente cuatro minutos, los que transcurrieron entre el tanto del extremo francés y el penalti que cometió Araujo. El central cortó un balón con la mano y el árbitro no dudó. Sin Benzema, el encargado de ejecutar desde los once metros tras la salida de Cristiano Ronaldo, la responsabilidad fue para Vinicius. El brasileño, todo un novato en esto de los penaltis, envió el balón al travesaño.

Te puede interesar: Cristiano Ronaldo estalla contra un cámara tras el pinchazo del Al-Nassr en la Champions árabe
No sería la última vez que la madera privara del gol al nuevo referente del ataque del Madrid. En una jugada de locura, Vinicius cazó un rebote en el área y, otra vez, cuando estaba dispuesto a celebrar, se topó con el poste. No tuvo suerte el siete de los blancos. Tampoco Carvajal, quien también mando el esférico al palo de la meta de Ter Stegen. Perdonó el equipo de Ancelotti, que mejoró con el paso de los minutos hasta el punto de llegar a ser superior a un Barcelona que tuvo el segundo en los pies de Dembélé y Lewandowski.
De Jong provoca un encontronazo
Y por si las ocasiones fueran poco, los primeros 45 minutos del clásico dejaron tres lesionados, Christiensen y Gundogan en el Barcelona y Mendy en el Madrid, y un rifirrafe entre los jugadores de ambos equipos. La trifulca la provocó una dura entrada de De Jong sobre Militao que le costó la tarjeta amarilla.
💥 GOAL!!! DEMBÉLÉ GIVES BARÇA THE LEAD!!! #ElClásico pic.twitter.com/UXaFTRusqX
— FC Barcelona (@FCBarcelona) July 29, 2023
Los jugadores del Madrid acudieron en tromba a recriminarle la acción al holandés, defendido también rápidamente por sus compañeros. Finalmente, la acción no pasó a mayores. Fue, quizás, lo más gris del primer acto de un clásico entre Real Madrid y Barcelona que fue todo menos un amistoso.
Seguir leyendo:
Nadal se pronuncia sobre el gran debate del fútbol
El desorbitado sueldo que Mbappé tendría en Arabia
Sé el primero en comentar en"Un gol de laboratorio, lesiones, tres palos y una tangana: clásico de alto voltaje entre Real Madrid y Barcelona"