
Pasó casi un año y la tragedia aún permanece en la incertidumbre y en la incógnita absoluta: ¿Qué ocurrió el 9 de septiembre con la muerte del rugbier Genaro Fortunato en San Rafael, Mendoza? Hoy se inició el juicio contra la única acusada, su novia Julieta Silva, quien intenta demostrar que el atropello con su auto fue producto de un hecho casual y desafortunado.
La mujer se defiende pero por momentos se hace díficil seguir su relato: trata de hablar pero se ve desbordada por el llanto y es complicado entender gran parte de lo que dice.
La causa tiene dos alternativas: homicidio simple con dolo eventual y homicidio culposo. La justicia intentará determinar si la joven atropelló adrede a su novio después de una discusión, sin importarle las consecuencias, o si efectivamente no lo vio y el hecho fue producto de un accidente, versión que ella mantuvo desde un principio.
La falta de testigos y las particularidades del incidente condujeron a que se trate de uno de los casos más atrapantes, mediáticos y complicados de las últimas décadas en la provincia de Mendoza.
Los abogados de la familia Fortunato intentarán basar su postura en el testimonio de quien es, hasta el momento, el único testigo directo del hecho: el cuidacoches que se encontraba en las inmediaciones del bar La Mona.
“Están convencidos de que hubo intencionalidad, por lo que pudo ser un ataque de ira; lo que menos van a hacer es tratar de justificar el dolo eventual, ya que Silva, sabiendo en las condiciones en que había quedado Genaro, no hizo nada para evitar el desenlace”, afirmaron desde el entorno de la familia al diario local Los Andes.
Por su lado, la defensa tratará de posicionar su línea argumental en los trastornos oftalmológicos de la acusada, quien sufre astigmatismo y no llevaba sus gafas puestas al momento del accidente, la pobre iluminación de la zona y las inclemencias climáticas como prueba de que se trató meramente de un accidente desafortunado.

El accidente todavía está presente en la memoria de la opinión pública. La noche del 9 de septiembre de 2017, Silva y Fortunato acudieron al boliche La Mona, en San Rafael, junto a algunos amigos.
De acuerdo a algunos testigos presentes en el interior del bar, la pareja mantuvo una discusión dentro del establecimiento antes de abandonarlo, en plena madrugada. Esa versión, de todos modos, nunca pudo terminar de ser confirmada
Las cámaras de seguridad registraron el momento de la salida de la pareja del bar. En esos documentos, se puede percibir que Fortunato se golpeó en el bajo vientre con una de las vallas del lugar, a lo que la propia Silva acudió a ayudarlo a reponerse. Lo que sucedió en los momentos siguientes forma parte del misterio.
Ambos mantuvieron una discusión en el traslado hacia el auto Fiat Idea, que estaba estacionado en la calle El Chañaral. Allí, sólo se subió al vehículo Díaz. En tanto, Fortunato intentaba persuadirla para que lo dejara entrar al auto.

La joven quiso abandonar el lugar y el rugbier se decidió a correr al lado del vehículo para tratar de frenarla. En ese momento, Fortunato tropezó y cayó a la calzada, sin poder levantarse luego.
Por su parte, Silva recorrió 150 metros, realizó un giro en U y volvió al lugar del incidente, donde finalmente atropelló a su novio que estaba en el suelo. La rueda derecha del auto aplastó el cráneo y provocó la muerte inmediata de Fortunato y el vehículo arrastró el cuerpo del deportista al menos durante tres metros.
El caso fue asumido por la fiscal Andrea Rossi, quien en un principio imputó a Silva por homicidio doblemente agravado por el vínculo y alevosía, carátula que en caso de encontrar a la acusada culpable, sería penada con reclusión perpetua.

Sin embargo, semanas después, el tribunal compuesto por los jueces Néstor Murcia, Alejandro Celeste y Jorge Yapur decidió quitar los dos agravantes y le indicaron a la fiscala que investigara el hecho como homicidio simple con dolo eventual u homicidio culposo agravado.
Se espera que durante el juicio se escuche la palabra de un total de 55 testigos. El proceso finalizará el 27 de agosto y es posible que se realice una reconstrucción de los hechos. El juicio estará a cargo así de los jueces María Eugenia Laigle, Julio Bittar y Rodolfo Luque.
SEGUÍ LEYENDO:
Crimen del rugbier: Julieta Silva pidió un cambio de casa para cumplir la prisión domiciliaria
FUENTE: INFOBAE NOTICIAS
Sé el primero en comentar en"Comenzó el juicio por la muerte del rugbier Genaro Fortunato: Julieta Silva se defiende entre lágrimas"