#Nosotras y ellos: Un mundial sin italianos
UN BEL GIOCATORE Por VALERIA RECH, diseñadora de arte de Para Ti El primer mundial que recuerdo es aquel en el que me enamoré de los rulos de Paolo Rossi. Era una niña y me costaba entender que mi papá había nacido del otro lado del mundo y por eso iba a alentar a los jugadores de camiseta azzurra mientras que yo a los de celeste y blanco. Aunque la verdad es que en mi casa siempre seguimos a los dos equipos, y ese código sí que lo entendí perfecto. Pasó la vida, pasaron los mundiales y misteriosamente mi ojo siempre se detuvo en ese no-sé-qué de los italianos, desde el meraviglioso giocatore que aparecía en cámara todo el tiempo hasta el que veía apenas dos segundos sentado en el banco. Así, estuve “de novia” durante años con Andrea Pirlo, con barba o sin barba. A él se le perdonaba…