A 23 años de su caída, el subtesorero que robó 3 millones de dólares atiende una agencia de quiniela
El hombre que atiende en la agencia de quiniela en un barrio de Santa Fe es de pocas palabras. Cuando le preguntan por un pálpito o por el pozo mayor, se hace el distraído. Es probable que algunos de sus clientes ignoren que ese comerciante supo lo que es tener en la mano más de un millón de dólares. Pero le duró poco. El quinielero es Mario César Fendrich, el enigmático empleado bancario que un día vació el tesoro del Banco Nación y se fugó. Hoy, 9 de enero, se cumplen 23 años de su caída, después de disfrutar, según se creyó, parte del dinero con una amante 15 años más joven que su esposa. Volvió a la sociedad con las manos vacías. El botín nunca apareció y ni siquiera el insólito ladrón, un hombre que era intachable, pudo explicar que pasó con los billetes. Después del golpe y de los…