Tras la polémica por el gendarme Echazú, el Gobierno hizo cambios en el proceso de ascensos en las fuerzas de seguridad
Emmanuel Echazú fue el gendarme que había quedado imputado en el marco del caso Santiago Maldonado. El agente que había sido herido de un piedrazo en la cara arrojada por los mapuches se presentó espontáneamente en la causa judicial antes de la aparición del cuerpo del joven artesano. A principio de año, se conoció que Echazú recibió un ascenso y obtuvo el grado de alférez. A raíz de esta resolución firmada por la ministra de Seguridad Patricia Bullrich, llegaron las críticas por parte de la familia del tatuador, que tomaron la decisión como un supuesto “aval a prácticas represivas” y “una provocación”. Tras la polémica, desde Gendarmería justificaron la decisión al argumentar que “cumplió los años reglamentarios como subalférez y, al no existir ninguna restricción legal o reglamentaria, ascendió como toda su promoción”. Desde el ministerio de Seguridad tomaron nota de la polémica generada, aunque hoy continúan ratificando la decisión, ya…