El Juche, las ejecuciones de traidores y los billetes que no se pueden doblar: viaje al interior de Corea del Norte
“No se puede explicar, lo tienes que vivir”, le dice a Wizenberg la señorita Song, la guía norcoreana que le tocó la periodista argentino. Lo que sigue es una recitación, el intento de la norcoreana de hacer entender un concepto que ni ella parece comprender del todo bien. La filosofía Juche, cuyo lema es “el hombre es el centro de todo”, es el marco teórico “que permite afirmar empíricamente por qué Corea del Norte no tiene un régimen comunista sino que ensaya su propio sistema. Pero nadie entiende muy bien cuál es”, insiste el periodista. En el Juche no hay clases sociales, sino tipos de personas “porque el principio básico es que el hombre es dueño de su destino”. Estas castas se llaman songbun y hay tres: los leales, los vacilantes y los hostiles. Cada una de estas castas se supone que son un tercio de la población y sólo…