Prisionero en el propio cuerpo: la experiencia de sufrir parálisis del sueño
La primera vez que sufrí de parálisis del sueño fue durante el invierno de 2012. Mi abuelo había muerto recientemente y yo estaba pasando un tiempo en la casa de mi abuela. Después de sesenta años de matrimonio, ella no estaba acostumbrada a estar sola ni a la tristeza de permanecer en un lugar vacío. Estaba dispuesta a ayudarla como fuera, así que me mudé al dormitorio de invitados que había en su casa. Cuando llegó la noche, la metí en la cama y apagué la luz, algo que ella había hecho por mí en innumerables ocasiones cuando yo era pequeña. La inversión de los papeles me entristeció pero, a la vez, me dio un abrumador impulso para proteger a una de las mujeres más importantes de mi vida. Mientras me acostaba en la habitación contigua no dejaba de escuchar sus sollozos ahogados. Me desperté unas horas más tarde, sintiendo…