Quiénes son los líderes de Alternativa para Alemania, la ultraderecha neonazi que ya es la tercera fuerza del país

Alice Weidel y Alexander Gauland, principales líderes de AfD

Alternativa para Alemania (AfD), el partido nacionalista, euroescéptico y antiinmigración que acaba de ingresar al Bundestag (parlamento alemán) por primera vez en su historia, rompió un tabú de la política germana imponiendo su agenda entre las fuerzas tradicionales.

Su historia es reciente y cercana a la de otros procesos europeos que marcan el descontento y la frustración de cierta parte de la población con los pilares de la política en el continente: la Unión Europea, la apertura y la caída del Estado de Bienestar.

Fundado en 2013 como un partido antisistema y conformado por militantes de los partidos tradicionales alemanes que buscaban otro camino, casi logra entrar en ese mismo momento al Bundestag y al cabo de cuatro años no solo logró, finalmente, hacerlo, sino que casi triplicó su cantidad de votos en elecciones federales.

Pero el partido aún tiene fuertes divisiones internas. A pesar de haber obtenido casi el 13% de los votos el domingo, se presentó a las elecciones con varios liderazgos y una de sus copresidentes, Frauke Petry, renunció a su cargo horas después de la llegada de los primeros resultados.

El foco ahora está, sin embargo, en los dos principales nombres que siguen a bordo de AfD: Alice Weidel y  Alexander Gauland.

Militantes de AfD (AFP)

Alice Weidel, la ultraderecha moderada

Nacida en Gütersloh, en el estado occidental de Renania del Norte- Westfalia, esta economista de 38 años, con un doctorado en Desarrollo Internacional, es el rostro joven de AfD y representa a la facción “moderada” del partido.

Es conocida especialmente por sus posturas contra la inmigración, la cual asegura querer llevar a cero en el país, y advierte constantemente sobre la “islamización” de Alemania.

Al mismo tiempo, ha dicho ante los medios que las imágenes del sufrimiento de los refugiados “le rompían el corazón”, según reportó la cadena Deutsche Welle. Aunque también fue acusada por el periódico Die Zeit de contratar informalmente a una refugiada siria para que limpie su casa, ante lo que respondió que la mujer era “su invitada”.

Alice Weidel, el rostro joven de AfD (AFP)

Los comunicadores de AfD han, incluso, destacado su vida personal como un símbolo de la pluralidad del partido, ya que Weidel vive, de hecho, en Suiza con su novia y sus dos hijos, a pesar de que el partido prometió que tras su llegada al Parlamento demandará que el matrimonio entre homosexuales, recientemente aprobado, se declare inconstitucional.

La economista y consultora, que mantiene un bajo perfil y sus posturas no se conocen del todo, cobró notoriedad hace apenas unas semanas cuando el semanario Welt am Sonntag publicó un e-mail en el que Weidel considera a los “árabes, sinti y roma” como enemigos de la Constitución, que han ingresado al sistema “tras la destrucción de la sociedad civil” alemana.

El mail provocó especial indignación por dos razones. En primer lugar, porque los pueblos sinti y roma fueron brutalmente perseguidos por el nazismo junto con los judíos durante el holocausto. En segundo lugar, porque la consultora utilizó el término alemán Überfremdung, traducido aproximadamente como “infiltración extranjera”, que fue acuñado en los años 30 y apropiado por los nazis para justificar sus deportaciones. En Alemania también es usual que sea utilizado hoy en día por los neonazis.

A manera de conclusión, Weidel se refirió en ese mismo e-mail a los miembros del gobierno de Angela Merkel como “cerdos y títeres de los aliados en la Segunda Guerra Mundial”.

Un cartel de AfD contra la “islamización” de Alemania (Reuters)

Alexander Gauland, de trabajar para Merkel a fundar un partido de ultraderecha

Gauland, un abogado y periodista de 76 años nacido en Sajonia, militó en la Unión Demócrata Cristiana (CDU), partido gobernante liderado por Merkel, por más de 40 años.

Pero en 2013 se unió a otros tres miembros del partido para desafiliarse y fundar Alternativa Electoral 2013, el nombre de la primera versión de AfD y creada como respuesta a la decisión de Merkel de enviar ayuda financiera a Grecia, que por entonces atravesaba un aguda crisis económica y política.

Con una agenda monotemática y concentrada en el euroescepticismo, AfD estuvo cerca pero no logró ingresar al Bundestag en 2013. Pero luego comenzó a abrirse a las influencias de la ultraderecha.

Alexander Gauland llevaba 40 años en la CDU, fuerza de la canciller Angela Merkel (AFP)

Gauland es conocido como el costado “verborrágico” y políticamente incorrecto del AfD, que genera constantemente escándalos por sus dichos: ha pedido que el comisionado para la integración del gobierno de Merkel,  Aydan Özoguz, sea “echado a la basura” en Ankara, debido a sus orígenes turcos; ha dicho que Alemania debe sentirse orgullosa por las acciones de sus soldados en ambas guerras mundiales; ha señalado que respeta a Jerome Boateng, jugador de la selección nacido en Alemania de padres ghaneses, como futbolista, pero que nadie querría tenerlo como vecino; entre otras.

Una de las más fuertes, y que ha marcado la agenda propia del partido, es su consideración de que “el islam como entidad religiosa y cultural no tiene lugar en Alemania”, a pesar de que en el país viven actualmente unos cinco millones de musulmanes. También argumentó que “no todo el que tiene pasaporte alemán es alemán”, luego de pedir un veto a la entrada de musulmanes de ciertos países, similar al auspiciado por Donald Trump en los Estados Unidos.

Gauland también es el principal vocero de AfD en cuestiones de política internacional, donde se ha mostrado laxo con Rusia y su anexión de Crimea. “No creo que las sanciones tengan efecto”, dijo, según Deutsche Welle.

También se muestra contrario al ingreso de Tuquía en la Unión Europea (UE), aunque acepta que se continúe siendo parte de la OTAN “si Erdogan [presidente de Turquía] se olvida de sus políticas neo-otomanas”.

Frauke Petry abandonó AfD a poco de conocerse los resultados (AFP)

Frauke Petry, la presidente que dejó AfD tras asegurarse su banca

El tercer rostro del AfD es la también sajona Frauke Petry, considerada una “moderada” dentro de las filas, y quien mantiene una difícil relación con Gauland, a quien ha criticado por sus dichos con respecto a los soldados alemanes en la Segunda Guerra Mundial

Este lunes, apenas horas después de que los resultados oficiales comenzaran a llegar, Petry, de 42 años, anunció que por “disidencias” no se unirá al bloque del AfD en el Bundestag, renunciando a su cargo de co-presidente de la fuerza, pero reteniendo su banca como “independiente”, confirmó la agencia AFP.

Formada como química y miembro del partido desde sus inicios, era considerada un nexo entre las facciones moderadas y extremistas del partido, más cercana a sus postulados contra la Unión Europea y la inmigración que al tradicionalismo y la xenofobia.

Aunque también creó una polémica en 2016 al proponer que los policías de frontera de Alemania utilizaran sus armas de fuego para “controlar” a los migrantes que intentaran cruzar.

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FUENTE: INFOBAE NOTICIAS

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